Los programas de correo no son navegadores. Gmail elimina las hojas de estilo, Outlook de escritorio usa el motor de Word para mostrar los mensajes y Apple Mail cambia tipos de letra si no se lo impides. Por eso una firma copiada de una página web o diseñada en Canva suele llegar desarmada.
Esta herramienta genera la firma con tablas y estilos en línea, la técnica que respetan todos los clientes de correo. Usa tipos de letra del sistema (Arial y Helvetica), tamaños fijos y colores directos. Los íconos de redes son pequeños bloques de color con texto en lugar de imágenes, así que siempre se ven aunque el destinatario bloquee las imágenes.
Las imágenes, como tu foto, logo o banner, se enlazan con su dirección absoluta en internet. Las imágenes pegadas desde tu computadora se convierten en archivos adjuntos o se pierden. Si no tienes dónde publicarla, súbela a tu sitio web o pídenos ayuda. Sin imagen, la firma muestra tus iniciales en tu color.
Menos es más: nombre, puesto, un teléfono, un enlace y como máximo un botón. Una firma con cinco banners y diez íconos se ve como publicidad y puede mandar tus correos a la carpeta de promociones. El botón de llamada a la acción funciona mejor cuando lleva a algo concreto: agendar una llamada, ver el catálogo o escribir por WhatsApp.